Prepara quesadillas con tortillas de maíz o harina y queso que derrita bien (Oaxaca, Chihuahua o Monterey Jack). Cocina hasta que estén ligeramente crujientes y el queso derretido. Calienta la salsa elegida (Guajillo, Morita o Chiles Mixtos) y viértela sobre las quesadillas antes de servir. Cada salsa aporta un perfil distinto: suave y profundo (Guajillo), ahumado e intenso (Morita), o vibrante y complejo (Chiles Mixtos). Sirve de inmediato.


